CARTA DEL PÁRROCO. 18 DE FEBRERO DE 2022


Queridos feligreses de San Martín,


Dudo en mencionar este tema demasiado pronto, pero... La Cuaresma se acerca rápidamente. Se podría argumentar que hemos estado pasando por una versión larga de dos años de la Cuaresma durante esta pandemia de Covid (que rezo para que finalmente se acerque al final). En lugar de adentrarnos en la próxima temporada de Cuaresma como miembros individuales de la Parroquia de San Martín, propongo que vivamos La Cuaresma Juntos. Es, justamente, una temporada desafiante de preparación espiritual para la Pascua, y este año más que otros necesitamos prepararnos juntos como familia parroquial para la Pascua. Necesitamos ayudarnos unos a otros a llevar nuestras cruces y seguir a Cristo.


Al vivir juntos la Cuaresma, propongo que ayunemos y oremos unos por otros a lo largo de este tiempo. A medida que asumimos una disciplina espiritual en esta Cuaresma —oración familiar, rosario diario, adoración Eucarística, etc.— los invito a orar de manera intencional por nuestros compañeros feligreses. Tendremos hechas tarjetas de compromiso, las cuales los invito a llenar, especificando su propósito espiritual, y las cuales serán colocadas en el altar mayor durante toda la Cuaresma.

En cada Misa, el sacerdote recordará a aquellos que se han comprometido a orar y ayunar por sus compañeros feligreses. Además, agregaremos un enlace a nuestro sitio web donde puede agregar cualquier intención especial por la que desee que los feligreses oren en Cuaresma.


Los viernes de Cuaresma, propongo que también ayunemos unos por otros. Uno puede ayunar de comida, pero también puede elegir ayunar de otra cosa, ya sea tecnología o algo más a lo que podamos estar apegados. ¡Es una gracia saber que cientos o incluso miles de hermanos y hermanas en Cristo están orando y ayunando por nosotros y por nuestras intenciones! Es un poderoso recordatorio de que dependemos unos de otros para nuestro crecimiento espiritual. Dios quiere salvarnos no sólo como individuos, sino como una comunidad espiritual, el cuerpo de Cristo.


Se enviará más información en los días previos a la Cuaresma para que puedan discernir la participación en Viviendo la Cuaresma Juntos. En resumen, esta es una oportunidad para orar y ayunar como familia parroquial unos por otros y por nuestras intenciones especiales durante esta temporada santa. Hay una frase militar, “Ningún hombre se quede atrás”, que resume perfectamente cuál debería ser nuestro objetivo como parroquia para cada uno en esta temporada santa. Llevémonos los unos a los otros y llevemos nuestras cargas juntos, y celebremos juntos la victoria de Cristo en la Pascua.


En Cristo,

P. Dave

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